-¿Estás ahí?. Dice mientras hace la seña entre sus cejas
que indica su molestia.
Otra ves te has quedado sin escuchar todo mi argumento
dice.
Entre el leve paso de sus palabras por mi mente, sigo
pensando en que bien se ve el cielo esta tarde y aquel edificio que concluí
contar los 22 pisos sin mover el dedo para que no se me pase uno.
Aterriza chiquilla ya viene el con sus consejos acerca de
lo distraída que eres y sus metódicas palabras de lo que está bien y lo que no
,tu actitud es una de esas malas.
Entre rizas lo unico que se me viene por hablar es
:disculparme si no te escuche es solo que hoy al igual que el resto de días se
me a dado por distraerme mirando aquello.
Me has venido en paquete completo riendo resignado me
dice:
-Esos anteojos que están opacos no te dejan ver.
-Cuando hablo no escuchas.
-Te tropiezas y si no te guío te perderás igual que el
martes en la noche donde te esperé 35 minutos en el mismo sitio.
¿Es que acaso tengo algo mal?- Yo solo me escape un
ratito hacia arriba pensando en totoro y el bus gato que se venía a la mente en
esta enorme ciudad.

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