Y pasa que siento tanta furia, que lo único que hago es detestarte, te maldigo,
aborrezco tu sola presencia, cuando respiras, cuando me miras, cuando me
hablas... Y lo único que quiero es desaparecer de ti y tus lamentos y todo eso
que sueles hacer.
Pero, luego de desaparecer, algo protesta, algo en mis entrañas te echa
de menos y me tira hacía lo existencial
y desfilan las horas , los días, los
minutos se convierten en largos y vacíos , y ya te extraño , cuando no percibo lamentarte
, cundo no veo tus manos tratando de atraparme los cachetes y diciéndome ‘‘ya chiquilla
deja de lloriquear ’’, y ahí es cuando doy vuelta , regreso y me apego despacito,
suavecito, a tu frío y agrietado pecho
y hay aquel espacio mío donde soy feliz , donde puedo ser grandiosa cuando aspiro
y pequeña sin inquietudes y es ahí donde retorno como una niña , al final
siempre vuelvo …. A tu pecho este mío, solo mío…

.jpg)